Belén Roca, veterinaria y cofundadora del refugio The Animal Academy

“Seguimos con la ilusión de que el Cabildo o algún ayuntamiento se sume al proyecto”

Hace año y medio se puso en marcha el refugio The Animal Academy con apenas 13 animales que precisaron de ayuda tras haber sido maltratados o abandonados. Ahora suman 130 y conforman una “gran familia” donde conviven especies de todo tipo. El último en llegar fue Nicky, un cerdito de apenas 800 gramos que una pareja encontró perdido y que fue a  parar a unas instalaciones que se están quedando pequeñas ante la abrumadora necesidad.

Fue el motivo por el que se puso en marcha esta academia animal, según explica Belén Roca, veterinaria y cofundadora del refugio en una entrevista este martes en Cope Fuerteventura. “Nos dimos cuenta de que hay muchísimas asociaciones que hacen una labor maravillosa con perros y con gatos pero que no había nadie que pudiera hacerse cargo, por ejemplo, del rescate de un cerdo”.  Queríamos, prosiguió, ofrecer a estos animales una posibilidad, una calidad de vida “y evitar lo que hasta ahora ocurría y es que acababan siendo sacrificados o entregados a la persona infractora que cometía el delito de maltrato o eran, directamente, abandonados y dejados a su suerte”.

El mantenimiento del refugio y la compra de alimento para tantos animales procede de donativos que realizan particulares y algunas empresas, como la firma canaria Piensos del Atlántico que acaba de hacerles llegar, a través de la gestión del Seprona, 1.200kilos de mezcla de cereales “de gran calidad”, subrayó Roca, y que les permitirá alimentar a sus “huéspedes” a lo largo de una semana. La veterinaria se muestra agradecida por la solidaridad de la gente de Fuerteventura que participa en el cuidado y atención a estos animales pero reconoció echar en falta mayor implicación de las instituciones. “Seguimos con la ilusión de que el Cabildo o algún ayuntamiento se sume al proyecto”, desveló, en la esperanza de poder materializar “todos los proyectos que tenemos en mente” y, sobre todo, “contar sus historias para que entre todos y todas, teminemos con ese maltrato”.