Isabel Laucirica, presidenta de la junta de la Asociación Española Contra el Cáncer en Fuerteventura

"Atendemos a 12 familias con vales de alimentación, higiene y alquiler"

“No iba a la farmacia y no quería salir, porque tienes miedo, estás inmunodeprimida y te da miedo poder pillar el COVID”

“Con la Covid-19 se ha agravado la situación económica de los pacientes oncológicos debido a la crisis económica generada por la pandemia”

Isabel Laucirica, presidenta de la junta insular de la Asociación Española Contra el Cáncer en Fuerteventura ha contado en una entrevista en ‘La Mañana’ de COPE Fuerteventura como trabaja la Asociación Española Contra el Cáncer a nivel insular. Laucirica ha señalado que la pandemia ha tenido un efecto negativo sobre todo en el estado emocional de los pacientes oncológicos, sobre todo por el miedo a contagiarse de Covid-19 en una situación de inmunodepresión. Además, ha señalado que uno de los principales problemas es que muchas personas han visto su economía devastada a consecuencia de la crisis financiera que se ha vivido en el país a causa de la sanitaria, por lo que este jueves 17 de junio, la AECC ha organizado una cuestación, una acción a nivel estatal, para recaudar fondos que serán destinados a ayudar a estas personas y a sus familias.

Isabel, ¿podría explicar como se gestiona la AECC en la isla?

Pues mira, ahora estamos de enhorabuena porque nos acabamos de trasladar a una nueva sede en la calle Luis Vives, 6, que es enorme y nos permite tener un despacho para cada especialista, y un salón de actos para hacer las charlas y talleres, y mantener una actividad más adecuada a la situación sanitaria gracias a su amplitud. Además, tenemos cuatro profesionales contratadas: una trabajadora social, una psicóloga, una fisioterapeuta y una preparadora física. Actuamos sobre la marcha, menos ahora que bueno hay que acudir con cita previa debido a la Covid-19, pero normalmente la respuesta es inmediata. La primera visita suele ser con la trabajadora social que es quien después deriva al resto de especialistas, además ayuda a hacer los trámites sobre todo para ayudas económicas o servicio a domicilio, y también ayudas nuestras propias que la asociación da para alquiler, agua, luz, comida, higiene, etc., después de hacer un estudio para poder dárselo a quien lo necesite. También tenemos material como camas articuladas, muletas, material ortopédico para dárselo a quien lo necesite.

Entiendo que habrá pacientes con recursos insuficientes para adecuar su vida y mantener una calidad durante la enfermedad.

Está claro, además se ha hecho un estudio de como afecta un diagnostico de cáncer a la situación económica de los pacientes, y normalmente una parte importante del desembolso económico corre por parte del paciente por muchas ayudas que se den, más con la doble insularidad, desplazarte a otra isla genera una serie de gastos que no se contemplan. Además, con la Covid-19 se ha agravado la situación económica de los pacientes oncológicos debido a la crisis económica generada por la pandemia. Por eso mañana, 17 de junio, normalmente se hace en abril, pero este año no hemos podido, se hace la cuestación. Un día en el que los voluntarios de la Asociación salen a recaudar fondos. Estaremos en Puerto del Rosario porque el voluntariado ya no da para más, en los dos centros de salud, en el Hospital, en el CC. Las Rotondas, y en la Calle Primero de Mayo delante del Cabildo, vamos a estar recaudando fondos que este año se entregarán a las familias con pacientes oncológicos con menos recursos, y quiero recordar que se trata de una acción que se dará de forma simultánea en todo el Estado., pero el dinero que recaude cada junta irá destinado a dar ayudas económicas a cada paciente porque es lo que se ha disparado este año. En concreto en Fuerteventura estamos prestando ayuda a 12 familias con alquileres luz, agua, farmacia y vales de alimentación e higiene, y seguro que a lo largo del año tendremos más, igual que se está multiplicando el número de pacientes que vienen a pedir nuestra ayuda, no solo económica sino también profesionales.

¿A cuántas personas en total se está dando ayuda en la isla?

Pues mira tengo aquí los datos del año pasado y los de los tres primeros meses de 2021, pronto tendremos los de los seis, porque son cuentas trimestrales. En 2020 la trabajadora social trató a 137 pacientes, o familiares, porque a veces son los familiares los que lo solicitan, y en los tres primeros meses de enero a abril de 2021, atendió a 46 nuevos, que, para ser solo tres meses, con respecto al año anterior hay un incremento, si lo multiplicas por cuatro suman ya la cifra del año pasado. En el área de psicología se atendió a 79 pacientes, pero en los tres primeros meses se atendieron 50 nuevos. Hay que aclarar que además de estos números nuevos tenemos también los anteriores, o sea, los del año pasado, también supera los números del año pasado. En el área de fisioterapia se atendió a 94 pacientes, y en los tres primeros meses se añadieron 26 más y ahora estamos teniendo muchos registros. Por último, en el área de ejercicio físico se atendió en 2020 unos 45 pacientes y este año no tengo el dato, pero cada vez son más.

¿Cuántas personas hay en Fuerteventura que soportan esta enfermedad?

Ese es el dato del millón, no lo tengo. Cada vez que lo pido me dicen que me lo van a dar y acaban no dándomelo. La verdad que estos meses he estado con el tratamiento y me he apartado un poco de mi labor diaria, pero en cuanto me incorpore lo pediré porque tiene que tener ya el dato del año pasado, así que se lo solicitaré al gerente. Aunque claro, este dato nunca es real porque muchas veces los especialistas derivan para Las Palmas y, a veces, no vuelven aquí.

Hay que tener en cuenta que se trata de una enfermedad que es muy cercana, todos conocemos algún caso cercano.

A veces piensas que no te va a tocar, pero siempre conoces un amigo o un familiar que lo pasa. Yo pasé hace 19 años por uno y ahora estoy aquí con otro diferente, en la lucha. Quien piense que no le va a tocar, mal va. Mi caso de ahora con el de antes no tiene nada que ver. Hace 19 años no había oncólogos en Fuerteventura y tenía que ir a Las Palmas. Incluso el apoyo, yo siempre he estado acompañada por mi familia y mi entorno, pero no es lo mismo el apoyo de los profesionales y de las personas que pasan por lo mismo que tú, que te puedan orientar, contar con psicólogos especializados en el tema… cambia mucho la situación, estar acompañado en el camino marca la diferencia. En Fuerteventura en el hospital en estos momentos tenemos un servicio de oncología de lujo. Tenemos de momento tres oncólogos, un hombre y dos mujeres, el doctor Manuel Hernández, Cristina del Pino y Soltzi, que forman un equipo fantástico y con mucha empatía con el paciente.

Por tanto, ¿ya no es necesario desplazarse entre islas?

Solo para pruebas específicas. Por ejemplo, aquí en Fuerteventura no existe la medicina nuclear para el diagnóstico, para ver si hay metástasis, y te pueden mandar pruebas como un PET o una gammagrafía ósea, o pruebas así muy específicas si tienes que ir a Las Palmas. Yo la vez anterior si me operé aquí en Fuerteventura, pero esta, ahora, por ser la segunda vez, y además de más complejidad, me mandaron a la unidad de mama del materno en Las Palmas. Esta vez, la verdad, si fue más duro, porque la otra vez que me operé en Fuerteventura pues tenía “a mi gente” aquí y esta vez me tocó en alerta roja, así que mi marido me dejó en el hospital y me fue a recoger cuando me dieron el alta así que pasé por todo eso sola, y como yo muchísima gente, y tampoco me puedo quejar, me trataron super bien y tuve mucha ayuda por parte del personal. En Fuerteventura lo que sí que nos falta es la radioterapia. Ahora está terminado el búnker, pero para este año estaba previsto de que se dotara del aparato, del acelerador lineal, y el material que haga falta, para lo que hay un presupuesto ya, aunque desconozco la situación de la compra, ahora cuando me reincorpore me enteraré. Esta ha sido mi primera semana de actividad, también al estar vacunada y demás…

Supongo que la vacuna ha supuesto un alivio…

Sí, porque la otra vez, el tratamiento es duro, pero podías socializar y recibir amigos, pero esta vez solo salía para ir al hospital y a la fisio a la asociación. No iba a la farmacia, y no quería salir, porque tienes miedo, estás inmunodeprimida y te da miedo poder pillar el COVID. Así que la situación se agrava más, porque los pacientes se han recluido en casa, la situación emocional se ha complicado con el tema sanitario, por eso estamos intentando que la gente salga de casa y estamos organizando talleres en la sede, con aforo y medidas sanitarias necesarias, y la gente está encantada de poder hacerlas.

¿Cuál es la importancia de mantener esa actividad y esa relación entre las personas?

Pues estar emocionalmente bien redunda en tu estado de salud. Entonces, el ejercicio físico, por un lado, te mejora, sobre todos los días que parece que no puedes, sales a caminar y te encuentras mucho mejor. Es salud. Y la gente que va a la asociación al ejercicio físico o los talleres, pues después siguen juntas, quedan para tomar un café, verse otro día, socializan y el estar con gente que ha pasado por lo mismo que tu te anima y te da otra fuerza para afrontar el día a día y mentalmente es importante mantener una actitud de socializar y no quedarte en casa. Antes de la pandemia se recomendaba salir, pero con lo que hemos tenido hasta que no te vacunan no puedes. Ahora además tenemos al personal vacunado con las dos dosis y eso ayuda un montón.

¿Se les ha dado prioridad a esos voluntarios en la vacunación?

Lo pedimos en un principio, pero se nos dijo que no. Al personal, cada profesional a través de sus colegios, pues se han ido vacunado, y la asociación pidió que ahora vacunar a los profesionales que quedaran y al voluntariado por otro y se ha ido vacunando a todo el personal, aunque ha costado un poquito.

Y respecto al diagnóstico, ¿cómo ha afectado la pandemia?

La verdad es que ha afectado un montón, las personas que estamos controladas pues nos tocó la revisión en pleno confinamiento, que así fue como me detectaron este cáncer. Entonces la gente que ya estábamos controlados no hemos tenido problema, en Fuerteventura se ha seguido haciendo el cribado de cáncer de mama y de colon, quizás no con la misma regularidad, pero se ha hecho. El problema fue la gente que tenía síntomas, porque se ha ralentizado el contacto con el médico de cabecera o con el especialista, porque eran consultas telefónicas, la gente tenía miedo de salir. A nivel nacional se ha notado el retraso. Yo lo estoy viviendo con gente de Las Palmas, que a veces nos quejamos de Fuerteventura, pero que al ser más pequeña no ha sufrido tanto este problema. Allí tardan muchísimo más en darte cita con el especialista, eso lo viví con la compañera de habitación que tuve en el hospital.

Hay personas que quizá tengan ciertas reticencias a compartir su estado y pertenecer a la asociación. ¿Cuál es la importancia de crear este vínculo?

Hay gente que no quiere venir a la asociación o no quiere saber del tema. A veces son los familiares los que vienen, pero por suerte cada vez son más los pacientes que van viniendo. Nosotros empezamos siendo Fuerteventura contra el Cáncer, y cuando empezamos a tener presencia en el hospital con nuestro carrito solidario y nuestros voluntarios, nos dimos cuenta de que la gente nos conocía. De todas formas, en el Servicio de Oncología del hospital, los sanitarios tienen nuestras tarjetas y nuestra información, e informan a los pacientes de que estamos allí. Desde el confinamiento no hemos podido tener presencia en el hospital, pero parece que en septiembre podamos volver, pero, paradójicamente los pacientes no han dejado de venir y día a día vienen más pidiendo ayuda, además, no exigimos que te hagas socio, atendemos a todo el mundo, el único requisito es ser enfermo de cáncer o familiar.